Veo con alarma que a las personas más incautas las están haciendo creer que si desean con suficiente tenacidad una cosa, el universo conspirará para que la consigan y sin duda la conseguirán. La conseguirán, les dicen, porque la merecen, porque han nacido para tener éxito y nada ni nadie les impedirá alcanzarlo: tú puedes, sí se puede, piensa en grande, no desmayes, sal a conquistar el mundo y lo harás tuyo. Lamento discrepar. No, no se puede, o tú no puedes, no lo intentes siquiera, no vas a conseguir siempre lo que más imprudentemente deseas. Mi experiencia es que el universo conspirará, si acaso, para que no lo consigas.
— Lo siento Paulo Coelho, pero esta es la verdad. Me encanta que Jaime haya escrito
una columna sobre esto. Ultimamente alguna gente astuta y demasiado conciente de la necesidad de las personas por sentirse “especiales” venden un optimismo sintético y volátil con el único afán de generarse beneficios personales. Eso de que el universo conspira para que nuestros deseos se hagan realidad, es cierto en la misma medida en que podría conspirar para que no se concreten. Es así, es la vida, te van a pasar cosas muy buenas, cosas muy malas y cosas intermedias. Tratar de que esas medianas alegrías sean perdurables, es lo mejor que podemos hacer.